¡Hoy queremos recordar a Alexandra Carolina Rodríguez Neira no por la forma en que terminó su vida, sino por la mujer que fue!

Alexandra tenía 37 años y hacía parte de esa Colombia rural que muchas veces permanece invisible, pero que sostiene familias, comunidades y territorios con trabajo, entrega y amor.
Era madre. Era mujer trabajadora. Era el pilar y el abrigo de sus tres hijos. Y detrás de esos roles había una historia, unos sueños, una vida que merecía seguir creciendo y aportando su esencia, herencia, gerencia e incidencia. Nos privaron de ella, perdimos todas y todos.
Por eso, cuando una mujer es asesinada, no desaparece solamente una persona. Se interrumpe una historia, se transforma una familia y queda una comunidad coja, preguntándose cómo pudo ocurrir y sintiendo el vacío enorme de una mujer que sembró amor.
Amigas, que Alexandra no sea una cifra.
Su nombre merece ser pronunciado con respeto. Su vida merece ser recordada con dignidad. Y sus hijos merecen crecer sabiendo que su madre fue mucho más grande que las circunstancias que le robaron el aliento.
Hoy, desde Mujerencia, abrazamos a su familia y a la comunidad de Quipile.
Honrar a Alexandra también significa no acostumbrarnos a la violencia contra las mujeres. Significa exigir que los hechos sean esclarecidos, que haya justicia y que ninguna vida femenina sea considerada prescindible.
Porque cada mujer que perdemos deja un vacío que no puede medirse.
Su legado permanece y lo honramos
Que Alexandra permanezca en la memoria de sus hijos, de su comunidad y de cada mujer que entiende que levantar la voz también es una forma de cuidar la vida.
Hoy la recordamos con amor.
Mañana, con más fuerza, debemos seguir trabajando para que ninguna otra familia tenga que despedir a una mujer de esta manera.
🕊️ Alexandra Carolina: fuiste, eres y serás luz. 🌷 Mujerencia.
Justicia sobre cada hombre que devuelve muerte sobre quien le amó y le dignificó con su esencia.
Información de: Bárbara Lee.























